Los escandalosos y chillones gritos de mi hermana me fuerzan a abrir los ojos. Me hubiese gustado dormir un poco más. En toda la noche no logré conciliar el sueño, por estar pensando en quien sería ese chico que quería hablar conmigo, y que es lo que quiere hablar conmigo... No recuerdo haber echo algo para meterme en problemas...
Me revuelvo un poco en la cama, y finalmente me pongo de pie, caminando con pesar hacia el baño para lavarme.
Bajé, tomé el desayuno y salí de casa como todos los días, tomando el mismo camino de siempre, viéndo las mismas cosas que de costumbre, saludando a las mismas personas... Ah~ Mi vida es tan monótona y aburrida.
Llegué al colegio, sintiendome ligeramente atemorizado, miraba hacia todos lados, no fuese a ser que el tipo me saltase encima de repente a golpearme.
Al llegar al salón, suspire aliviado, abrí la puerta y me sorprendí sobremanera al ver al chico de la guitarra en mi pupitre. ¡¿Que hacía ahí?! ¿Desde cuando esta en mi clase?
Entre al salón, y camine hacia mi asiento.
- Esto... Disculpa, pero ese es mi lugar... -Señalé mi pupitre-
- Lo sé -Dice con una sonrisa ligeramente burlesca- No te preocupes, no tengo intención de robar tu lugar, solamente quiero hablar contigo...
- Eh? ¿conmigo? -Le miré extrañado-
- Sí, contigo... -Se puso en pie, y cogió mi mano, llevandome a tirones fuera del aula-
- O-Oye! espera!, la clase esta por comenzar!
- Sólo seran un par de minutos... -Ni siquiera se inmutaba. Continúo caminando, llevandome a jalones hasta la azotea-
- No sé cual es tu problema ni que quieres conmigo pero yo no he echo nada! -Grité soltándome del agarre- Si piensas que por ser superior puedes golpearme sólo por que sí, te equivocas! -sollozo- Estoy...estoy cansado de que todos me tomen por un debil! y que quieran aprovecharse de eso! -El tipo sostuvo una carcajada- D-De que te ríes!?
- Lo siento, pero yo no venía con intención de golpearte u algo parecido...
- En serio? -sollozo-
- En verdad!, sólo quería conocerte... Nos hemos encontrado un par de veces pero jamás cruzamos palabra, y ayer que agachaste la vista al pasar por mi lado... Supe que debía hablarte... No sé exactamente por qué -Se rasca la cabeza- Pero sentía esa necesidad...
- Vaya... es casi lo mismo que me pasó a mi...
- Entonces... Preséntemonos debidamente! -Extiende su mano- Soy Shun!
- Miharu...
Estreché su mano, y noté que era mucho más grande que la mía. Se sentía suave y cálida al tacto...
- Tú... tocas la guitarra, ¿cierto?
- Hm? sí... ¿por qué?
- Por nada -sonrisa- es sólo que recordé la primera vez que te ví, estabas afinando una guitarra...
- Cierto! -ríe- y tu... llevabas una bata de laboratorio... -me mira extrañado-
- ¿Qué? ¿Tan raro es que pertenezca al club de química? -reí leve-
- Para nada!
Pasamos gran parte de la mañana platicando en la azotea. Me sentía realmente feliz, tanto, que me había olvidado de las clases.
- ¡Madre! - grité al notar la hora-
- Que sucede? -preguntó extrañado-
- Nos hemos saltado 4 clases seguidas!
- Sí, ¿Y luego? -Pregunta con un tono relajado-
- como que "Y luego"!? ¿Acaso no te preocupa el tener 4 faltas?
- Estoy suspendido en la mayoría de las clases así que... Supongo que no...
Suspiré entrecerrando un poco los ojos... No podía creer lo despreocupado que aquel chico era...
- Pues, no quiero tener más faltas así que yo regreso... -Comencé a andar hacia la puerta que conectaba con las escaleras-
- Oye! -gritó, a lo que yo gire a mirarle- Mañana vendrás a la hora del almuerzo?
Extrañamente mi corazón se aceleró ante aquella pregunta, ¿Por que me emocionaba tanto? sólo quería tomar el amuerzo conmigo... Al parecer había conseguido un nuevo amigo.
- Claro... -Respondí sonriéndole leve, para así regresar al salón.
